lunes, 20 de noviembre de 2017

#Yo si te creo

Yo si te creo.

Creo en tu esfuerzo por mantener la normalidad a la vista de tu entorno, saliendo a la calle como si no hubiera pasado nada, aunque cualquier ruido de pasos a tu espalda te provoque sudores fríos.

Creo en tu arrojo para sonreír a la vida, pese a que llores lágrimas de sangre cada noche a solas.

Creo en el amor de tus amigos que te acompañan a los conciertos, al cine o dondequiera que vayas, porque solamente ellos son testigos de tu miedo irracional en cualquier momento, ese que te paraliza, te bloquea, te ahoga hasta dificultarte la respiración.

Creo en esa determinación para "seguir" para evitar la angustia de tus padres.

Creo en tu valor para denunciar, con todo lo que supone: exámenes clínicos por parte del forense, ruedas de reconocimiento, repetir tu relato de los hechos una y mil veces, (como si pudieras olvidarlo) , enfrentarte a gentes que, por suerte para ellos, jamás se han visto en esa situación y se permiten el lujo de juzgarte, de burlarse de tí o, incluso de no creerte.

Creo en tu fuerza para superarlo, para que se convierta en un recuerdo amargo y difuso en el tiempo.

Aunque la noticia de un hecho similar te hiele la sangre y te arranque lágrimas de impotencia.
Aunque en tu vida haya un hombre ("esos" no lo son, por mucho que presuman) que entienda tus miedos y te ayude a comprender que todo es distinto cuando es deseado y aceptado por ambas partes.
Aunque pase el tiempo y no seas capaz de notar una mano que rodea tu garganta.

Yo si te creo, porque he pasado por ello.